Los contenidos en Internet, y los esforzados optimizadores de SEO, se enfrentan a un nuevo cambio de paradigma (y van…). Nos referimos a los topic clusters (o racimos temáticos, que tampoco suena mal del todo) que van a marcar tendencia en este 2018. ¿Pero cómo hemos acabado aquí? En el primer día Google creó el motor de búsqueda y vio que era bueno. Al segundo día Google vio que las webs empezaban a abusar de las key words y decidió crear un nuevo algoritmo llamado Penguin para que no estuvieran solas. Ahora también contaba que el contenido fuera original. Y Google vio que era bueno, pero al tercer día se dio cuenta de que la web se había llenado de blogs en un auténtico bombardeo de contenidos. Además, los usuarios se iban volviendo cada vez más exigentes y daban por supuesto que el buscador iba a responder a sus preguntas simplemente por el contexto (su ubicación, por ejemplo). Así que en el tercer día Google decidió que la web semántica sería buena y comenzó a valorar la existencia de términos afines, no solo palabras de búsqueda concretas. Y así llegamos al cuarto día, en el que Google decidió barrer la casa y valorar también la organización de términos afines no solo dentro de la página, sino en páginas asociadas. Y por fin, sin más historia, llegamos por fin a los topic clusters.

Más concretamente, la idea básica es que los resultados de una búsqueda serán mucho más fiables y pertinentes si un sitio web cuenta con diversas páginas relacionadas que amplíen y detallen un concepto. Es decir, que en vez de un potpurrí de posts sobre una serie de temas, hay que empezar a pensar en términos de grupos de posts o páginas vinculadas. Porque Google no es simplemente un tirano caprichoso que se dedica a cambiar los algoritmos de búsqueda simplemente por hacer sufrir a los especialistas en SEO: el objetivo es que un usuario pueda encontrar contenidos útiles online en lugar de meros cebos para buscadores. Vayamos, pues, por partes.

Relaciones semánticas

Para entender el funcionamiento de los topic clusters basta con imaginar un planeta rodeado de satélites. El planeta es el objeto con mayor fuerza gravitatoria, pero las lunas también ejercen una fuerza de atracción entre sí. Es decir, tenemos un concepto general en torno al cual orbitan ideas que amplían y profundizan en el contenido. Estas ideas relacionadas enlazan con el contenido principal o contenido pilar y, a su vez, pueden enlazar entre sí.

topic clusters

Pensemos, por ejemplo, en una web de una agencia que ofrece servicios de inbound marketing. En lugar de dedicar posts a los diversos aspectos (buyer persona, buyer journey, etc.) para cubrir todas las infinitas variaciones long tail sin ton ni son, se puede crear una estructura más lógica. Como contenido pilar podríamos partir de un post o landing page que explique el concepto general de inbound marketing y luego crear una serie de posts que enlacen con el post principal, ahondando en los aspectos antedichos (buyer persona, marketing de contenidos, etc.). A su vez, de manera bidireccional, cada post relacionado remite a la publicación principal. El mantra es “conectar, conectar y conectar”. Los contenidos interconectados por medio de jerarquías semánticas siempre tienen mayor peso que de forma aislada.

Cuando tengamos la estructura clara, podemos preparar el texto inicial y, además de los hipervínculos que dirijan a los contenidos relacionados, crear un índice al final de la página con todos los temas de interés relacionados. De este modo, ofrecemos al lector a vista de pájaro las áreas relacionadas con el tema principal.

Ventajas de una estrategia de topic clusters

  1. El contenido será más útil. Parece obvio, pero muchas veces se pierde de vista que aportar valor al usuario es fundamental, no solo para atraer, sino para lograr mayor engagement. Organizar la información de esta manera permite aclarar conceptos y ampliar información de manera intuitiva.
  2. Los resultados de las búsquedas están cada vez más individualizados en función del contexto, la ubicación y el momento, además de las palabras clave utilizadas. Ofrecer una tupida red semántica permite abarcar muchas más combinaciones.
  3. Debido a la interconexión de los contenidos, cuando un elemento del ecosistema alcanza una posición destacada en las búsquedas, el resto del ecosistema se beneficiará también de ello. En esa misma línea, las diferentes páginas de nuestra web dejarán de competir entre sí por las mismas keywords y, en lugar de ello, se generarán singergias.

Si quieres que te ayudemos a organizar tu estrategia de contenidos para comunicar más eficazmente, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.