” width=”300″ height=”251″ /> [/caption]Es hora de aprovechar la ingente cantidad de información que prolifera en su web. ¿A qué tipo de productos va asociada tu marca? ¿Y cuáles son las reseñas de usuarios? ¿Qué imagen transmiten de tu marca? Guste más o menos, la decisión de compra está muy mediada por las críticas de otros usuarios. De hecho, hay estudios que apuntan a que suponen una influencia para el 90% de los clientes. Por otro lado, y ya lanzados de cabeza al big data,  Amazon ofrece sus servicios de Amazon Retail Analytics (ARA) y Amazon Marketing Services (AMS) que te permitirán sistematizar la recopilación de esa ingente –y valiosa– información.

Tu catálogo ya no es tuyo, es de Amazon

Aunque tengas una web B2C impecable, el tráfico orgánico fluye tan inevitablemente hacia Amazon como los ríos al mar. En una situación como esa, tu marca va a tener una exposición inevitable en su ecosistema. Por eso, asegurarse de que tus catálogos y descripciones de producto estén actualizados y sean precisos y correctos. Necesitas alguien al control para que cada actualización tenga su réplica inmediata en Amazon.

Necesitas tener una política de reseller coherente y estricta

A Amazon le interesa vender marcas prestigiosas y para ello está dispuesta a manejar márgenes mínimos, cuando no vender a pérdida. La potencia de esas marcas atrae a clientes y nutre el ecosistema. Además, a Amazon no le preocupa demasiado que existan vendedores que se salten tu política de precio mínimo. Por eso es vital tener un control meticuloso en tus acuerdos con distribuidores y evitar así que tus productos se devalúen por causa de las políticas de vendedores poco escrupulosos.

Tú a Amazon y yo a California

Vale, lo has intentado, pero por incompatibilidad de caracteres lo vuestro no funciona. Los cambios en las políticas de devoluciones, la guerra de precios, los márgenes imposibles, los revendedores piratas… La suma de inconvenientes supera a las ventajas, así que decides explorar estrategias ajenas al universo Amazon. Aquí te dejamos algunas sugerencias para volar libre. Sí, será más difícil, pero con un poco de suerte, mucho trabajo y el debido asesoramiento hay vida más allá de Jeff Bezos.

  • Desarrolla una política de marketing de contenidos. Piensa que esto va más de reforzar tu percepción de marca que de ser el rey del e-commerce.
  • Hazte fuerte en el SEO long-tail. Si logras ese nicho de búsquedas especializadas puedes competir hasta con el mayor titán. El primero suele llevarse la mayor parte del pastel, pero estar arriba te garantiza un porcentaje nada desdeñable de visitas y conversiones.
  • Y bajando ya al cuerpo a cuerpo del e-commerce puro y duro, diferénciate con servicios de valor añadido (política de postventa, descuentos de fidelización, etc.), ofrece packs atractivos y reserva algún tipo de servicio/oferta con exclusividad.

Fuentes: The Drum, Entrepreneur, Sleeknote” width=”300″ height=”251″ /> [/caption]Amazon no solo es una tienda online, es una fuente de información

Es hora de aprovechar la ingente cantidad de información que prolifera en su web. ¿A qué tipo de productos va asociada tu marca? ¿Y cuáles son las reseñas de usuarios? ¿Qué imagen transmiten de tu marca? Guste más o menos, la decisión de compra está muy mediada por las críticas de otros usuarios. De hecho, hay estudios que apuntan a que suponen una influencia para el 90% de los clientes. Por otro lado, y ya lanzados de cabeza al big data,  Amazon ofrece sus servicios de Amazon Retail Analytics (ARA) y Amazon Marketing Services (AMS) que te permitirán sistematizar la recopilación de esa ingente –y valiosa– información.

Tu catálogo ya no es tuyo, es de Amazon

Aunque tengas una web B2C impecable, el tráfico orgánico fluye tan inevitablemente hacia Amazon como los ríos al mar. En una situación como esa, tu marca va a tener una exposición inevitable en su ecosistema. Por eso, asegurarse de que tus catálogos y descripciones de producto estén actualizados y sean precisos y correctos. Necesitas alguien al control para que cada actualización tenga su réplica inmediata en Amazon.

Necesitas tener una política de reseller coherente y estricta

A Amazon le interesa vender marcas prestigiosas y para ello está dispuesta a manejar márgenes mínimos, cuando no vender a pérdida. La potencia de esas marcas atrae a clientes y nutre el ecosistema. Además, a Amazon no le preocupa demasiado que existan vendedores que se salten tu política de precio mínimo. Por eso es vital tener un control meticuloso en tus acuerdos con distribuidores y evitar así que tus productos se devalúen por causa de las políticas de vendedores poco escrupulosos.

Tú a Amazon y yo a California

Vale, lo has intentado, pero por incompatibilidad de caracteres lo vuestro no funciona. Los cambios en las políticas de devoluciones, la guerra de precios, los márgenes imposibles, los revendedores piratas… La suma de inconvenientes supera a las ventajas, así que decides explorar estrategias ajenas al universo Amazon. Aquí te dejamos algunas sugerencias para volar libre. Sí, será más difícil, pero con un poco de suerte, mucho trabajo y el debido asesoramiento hay vida más allá de Jeff Bezos.

  • Desarrolla una política de marketing de contenidos. Piensa que esto va más de reforzar tu percepción de marca que de ser el rey del e-commerce.
  • Hazte fuerte en el SEO long-tail. Si logras ese nicho de búsquedas especializadas puedes competir hasta con el mayor titán. El primero suele llevarse la mayor parte del pastel, pero estar arriba te garantiza un porcentaje nada desdeñable de visitas y conversiones.
  • Y bajando ya al cuerpo a cuerpo del e-commerce puro y duro, diferénciate con servicios de valor añadido (política de postventa, descuentos de fidelización, etc.), ofrece packs atractivos y reserva algún tipo de servicio/oferta con exclusividad.

Fuentes: The Drum, Entrepreneur, Sleeknote