” width=”300″ height=”225″ /> LOL – Laughing out loud retro styled text with speech bubble with halftone dots vector illustration[/caption]Ahora bien, cada marca puede tener un potencial humorístico distinto. Saber captar el tono adecuado, modular el discurso en la línea de nuestro target y, sobre todo ser divertidos de verdad, requiere tomarse el humor muy en serio. En ese sentido, contar con el asesoramiento y planificar la campaña meticulosamente supone la diferencia entre el éxito y el patinazo.  Aquí tienes un par de ejemplos de campañas e iniciativas que han utilizado exitosamente el marketing de contenidos humorísticos.

Las colaboraciones con humoristas emergentes como Pantomima Full empiezan a ser una manera eficaz de conectar con las audiencias. Sin duda, contar con humoristas potentes que guionicen el propio spot suele ser garantía de éxito. Otra opción es implicar a los propios usuarios en la generación de contenidos. Por ejemplo, en una campaña de Renault en la que se parodiaba a Leatherface, el asesino de Viernes 13, se invitó a la audiencia a crear sus propios spots inspirados en la idea. Así, algunas de las piezas resultantes llegaron a cosechar decenas de miles de visitas. Eso sí, conviene medir muy bien el impacto y las ramificaciones que puede tener este tipo de contenido generado por usuarios. Aún resuena el fiasco de la campaña de Forever Faster de Puma hace pocos años, cuando ofrecieron a los internautas un generador de fotografías dedicadas por astros del fútbol. Bastaba con poner un mensaje y aparecía firmado por el futbolista en cuestión. ¿Qué podía salir mal? 

Pero, más allá de las colaboraciones aisladas con humoristas o de la generación de memes con la colaboración de los usuarios, hay opciones más complejas e innovadoras. ¿Llevas las riendas de un canal de humor y, sin embargo, interrumpes tus programas con anuncios sin la menor gracia? En Comedy Central se dieron cuenta de que tenían la solución delante: abandonar paulatinamente la publicidad tradicional y sustituirla por storytelling humorístico. Para ello pergeñaron una “branded series” que borraba las fronteras entre sus programas de entretenimiento y el peaje de la publicidad, una fórmula mucho más satisfactoria a la hora de obtener engagement. El resultado es Handy, una serie sobre las aventuras y desventuras de un modelo de manos. Cada capítulo –de apenas dos minutos y medio–  contaría con una marca para el desarrollo de la trama. Así, en el primer episodio trabajaron codo con codo –o,  mejor dicho, mano a mano– con Joe’s Crab Shack, una cadena de restaurantes especializada en marisco. Mejor ver.

En última instancia, el humor no deja de ser un ingrediente más a la hora de crear la receta que mejor transmita el sabor de tu marca. En una reciente charla ofrecida en el marco del congreso Social Media World, Bruce Daisley, director de Twitter Reino Unido, incidía en lo que denominaba el triángulo de la comunicación en su red social, cuyos tres vértices serían el de la diversión, la información y la ayuda. No necesariamente hace falta apostar por uno solo de ellos. De hecho, Daisley hablaba de que lo ideal es combinar dos de estos elementos para enriquecer y reforzar el mensaje.

Por último, no podemos dar la espalda a un hecho objetivo: el humor siempre entraña ciertos riesgos. Hay que medir muy bien los límites entre el humor arriesgado y el ofensivo, pero hoy día, en medio del aluvión informativo y los infinitos canales, existe un riesgo mucho mayor para una empresa: pasar desapercibida.

¿Quieres que te echemos un cable a la hora de ponerle una dosis de humor a tu marketing de contenidos? Contacta con nosotros y nos ponemos con ello.

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Fuentes: Hootsuite, Sendible, Econsultancy, Fast Company, Forbes