Una cosa es distribuir tus contenidos en redes sociales y otra muy distinta amplificarlos. Desde el employee advocacy al influencer marketing, te explicamos las diversas estrategias.

Desarrollar contenidos atractivos y valiosos para generar leads requiere tiempo, dedicación y esfuerzo. Sin embargo, muchas veces nos damos por satisfechos con dejar ese paquete de información a la puerta de nuestro cliente potencial y nos marchamos. Es decir, nos conformamos con la distribución social sin llegar a rentabilizar la inversión que hemos hecho. ¿Post colgado en nuestro blog? Check. ¿Compartido en Facebook, LinkedIn e Instagram? Check. ¿Ebook ofrecido en nuestra web? Check. ¿Oferta de webinar? Check. Pero al final nos quedamos cortos. Falta la repercusión, formar parte de la conversación social, entrar en el hogar de ese cliente potencial y convertirnos en parte de su día a día. Es ahí donde entra la amplificación social.

¿Pero de qué va exactamente? Dicho de forma muy sintética, consiste en infundir vida a nuestros contenidos: que se compartan, que reciban likes, ya sea de forma orgánica o utilizando recursos de pago.

¿Cómo lograr la amplificación social?

Uno de los secretos para desarrollar una estrategia eficaz en este campo es aprovechar recursos que tenemos delante de nosotros además de alternativas más convencionales como puede ser el uso de influencers. Aquí van algunas claves.

  1. Recursos humanos. Por algo se le denomina así. Los propios miembros de nuestra empresa son un buen punto de partida. Ellos la conocen mejor que nadie y pueden convertirse en sus mejores emisarios. Es decir, que ejerzan el llamado “social employee advocacy”. Muchas veces el departamento de marketing vive en una especie de burbuja dentro de una empresa, pero en la era del social media es un lujo que ya no podemos permitirnos. Es vital que, antes de cualquier cosa, toda la plantilla de nuestra compañía esté a corriente de la clase de contenidos que estamos ofreciendo. Primero porque ayudará a reforzar la identidad corporativa y, en segundo lugar, porque serán el primer escalón a la hora de compartir ese post que hemos redactado con tanto mimo, esa infografía animada que tanto nos ha costado o ese webinar que hemos preparado.

Es una pena cuando en una empresa sus propios empleados no son fans de la página de Facebook o no siguen la cuenta de Instagram. De acuerdo con un estudio de Nielsen, un 84% de las personas se fía de las recomendaciones de amigos y conocidos; de ahí que la credibilidad de nuestros empleados en sus círculos sociales puede tener un peso considerable. Obviamente, no es aconsejable forzarlos a compartir nuestros contenidos en redes sociales o que lleven un cartel colgado con nuestras últimas promociones, pero sí que es aconsejable que estén suscritos a la newsletter o sigan nuestros perfiles en redes sociales.

Por su propia naturaleza, LinkedIn puede ser un excelente punto de partida para compartir la filosofía de nuestra empresa y los contenidos afines. En cierta manera, su interés será también un termómetro del atractivo de nuestros contenidos. Generar encuestas internas en ese sentido también puede ayudar a perfilar mejor nuestra estrategia.

  1.  Ser actores más que distribuidores. Nuestra presencia en social media no puede ser un monólogo. Por eso es vital mantener conversaciones con otros participantes. Hay que mojarse en temas de actualidad del sector. Interactuar con los protagonistas, ya sea citándolos o interviniendo en sus hilos de Twitter o timelines de Facebook. En esa línea, estar al tanto de las principales inquietudes del momento y posicionarnos al respecto contribuirá a que adoptemos ese papel de actores. Por ejemplo, ¿se planea una nueva normativa de privacidad europea? Pues difundamos nuestro apoyo a los cambios o bien ofrezcamos sugerencias de apartados mejorables. Y recuerda, amar es compartir: hazte eco de los artículos y comentarios de los protagonistas del momento si quieres generar una dinámica de reciprocidad.

Naturalmente, esta estrategia entraña algunas responsabilidades, pero una cultura empresarial abierta debe abrazar su papel en la sociedad.

  1. Influencer marketing. Uno de los mecanismos más eficaces para dar eco a nuestros esfuerzos de marketing. Ahondando en el punto anterior, nuestra relación con las figuras de influencia puede ser orgánica o bien retribuida. La credibilidad que ofrece el hecho de que compartan nuestros contenidos es innegable. No se trata solo de que nos hagan una reseña de nuestro producto o servicio, sino de que contribuyan a nuestro brand awareness y nos acerquen a nuestros clientes potenciales.

influencer marketing

Todo esto pasa por identificar con exactitud los influencers que interesan a nuestros clientes, no solamente aquellos que forman parte de nuestro nicho de mercado. Buscar blogs con una buena autoridad de dominio (DA en sus siglas en inglés) puede ser un buen punto de partida. Herramientas como BuzzSumo, que permiten rastrear los temas más candentes y los blogs con más visitas, pueden ser un buen punto de partida. Otra opción es buscar a los tuiteros que más retuits tengan en lo tocante a algún hashtag relacionado con nuestro campo. Por supuesto, se trata de un área que requeriría un artículo en sí misma, pero ese puede ser un buen punto de partida.

Amplificación social pagada

Este apartado merecería otro artículo con entidad propia, pero es importante invertir en la promoción de nuestra presencia social. Facebook Ads hace tiempo que ya es una herramienta indispensable en el marketing mix, pero en lugar de un simple anuncio de nuestro producto o servicio a veces es preferible dar difusión a un post. Los posts patrocinados en Instagram, que ha lanzado recientemente sus Carousel Ads, son otra fuente de amplificación social muy poderosa.

El número de estrategias y herramientas es infinito, pero con independencia de las que elijas, asegúrate de evitar que tus contenidos sean como un satélite solitario lanzado al espacio exterior.

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